martes, 18 de septiembre de 2012
Cobardía no es símbolo de flaqueza.
El joven Napoleón temblaba como una vara verde durante los feroces bombardeos del cerco de Toulon.
Un soldado, al verlo así, lo comentó con los demás:
-¡Mirad, está muerto de miedo!
-Sí - respondió Napoleón-. Pero sigo combatiendo. Si tú sintieses la mitad del pavor que yo siento, ya habrías huido hace mucho tiempo.
Moraleja:
El miedo no es señal de cobardía. Es él el que nos da la posibilidad de reacciones con bravura y dignidad ante las situaciones de la vida. Quien siente miedo, y a pesar de ello sigue adelante, sin dejarse intimidar, está demostrando su valentía. Quien, sin embargo, se enfrenta a situaciones arriesgadas sin darse cuenta del peligro, simplemente demuestra irreponsabilidad.
Fuentes: Maktub - Paulo Coelho.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Cada uno por su camino.
Tres hadas fueron invitadas al bautizo de un príncipe. La primera le concedió el don de encontrar el amor. La segunda le dió dinero para que hiciese lo que le gustase. La tercera le dió la belleza.
Pero como en toda historia infantil, apareció la bruja. Furiosa por no haber sido invitada, lanzó la maldición:
-Como ya tienes todo, yo te voy a dar todavía más. Tendrás talento para todo aquello que hagas.
Le príncipe creció siendo apuesto, rico y apasionado. Pero jamás consiguió cumplir su misión en la Tierra. Era un excelente pintor, escultor, escritor, músico, matemático, pero no conseguía terminar ninguna tarea, porque en seguida se distraía, y quería hacer algo diferente.
Dice el maestro:
Todos los caminos van al mismo lugar. Pero escoge el tuyo, y ve hasta el final. No intentes recorrer todos los caminos.
La rosa y el sapo.
Había una vez una rosa muy bella, se sentía una maravilla, al saber que era la rosa más bella de todo el jardín.
Sin embargo, un día se dió cuenta que la gente de veía de lejos y observó que al lado de ella había un sapo negro, grande y gordo, al percatarse que nadie se acercaba a ella, le dijo muy molesta:
-"Sapo, porque no te alejas de mí, no vez que por tu culpa nadie se acerca a mi, es que eres muy horrible".
Entonces el sapo le contestó:
-"Está bien, si eso es lo que quieres, me iré", muy obediente el sapo se fue brincando de la rosa.
Poco tiempo despues el sapo que paseaba por todo el jardín se acercó a la rosay observó que ella estaba marchita y con pocos pétalos, entonces le dijo:
-"Rosa, ¿qué te sucedió? ¿por qué estás así?".
La rosa le contestó:
-"Es que después que tú te fuiste las hormigas no han parado de comerme día y noche, no volveré a ser la más bella del jardín".
El sapo le dijo:
-"Pues claro, cuando yo estaba allí, me comía esas hormigas y por eso siempre eras las más bella del jardín".
Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, o que símplemente no nos sirven para nada, en este mundo, nadie está sobrando, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, a veces hay personas que no hacen un bien del cual ni siquiera estamos concientes.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Ayudando al prójimo.
Un famoso escritor caminaba con un amigos cuando un muchacho cruzó la calle sin ver que un camión se acercaba a toda velocidad. El escritor, en una fracción de segundo, se tiró delante del vehículo y consiguió salvarlo. Pero, antes que nadie lo felicitase por el heroico acto, le dió un cachete al niño:
-No te dejes engañar por las apariencias, hijo mío -dijo él -. ¡Sólo te salvé para que no puedas evitar los problemas que vas a tener cuando seas adulto!
Dice el maestro:
A veces tenemos vergüenza de hacer el bien. Nuestro sentimiento de culpa intenta siempre decirnos que, cuando actuamos con generosidad, lo que estamos intentando hacer es presionar a los demás, "sobornar" a Dios, etc. Parece difícil aceptar que nuestra naturaleza es esencialmente buena. Ocultamos los buenos gestos con ironía y desinterés, como si amor fuese sinónimo de flaqueza.
No hay que tener vergüenza de ayudar al prójimo, y no hay que pensar en el "qué dirán".
viernes, 7 de septiembre de 2012
Consejos
La vida no es pedir ni dar consejos. Si necesitamos ayuda, es mejor ver cómo los demás resuelven, o no, sus problemas.
Nuestro ángel está siempre presente, y muchas veces usa los labios de alguien para decirnos algo. Pero esta respuesta nos viene de manera casual, generalmente cuando, a pesar de estar atentos, no dejamos que nuestras preocupaciones turben el milagro de la vida.
Dejemos que nuestro ángel hable de la manera en que está acostumbrado, cuando crea que es necesario.
Dice el maestro:
Los consejos son la teoría de la vida; la práctica, en general, es muy diferente.
jueves, 6 de septiembre de 2012
La necesidad del amor.
Dice el maestro:
Todos nosotros necesitamos amor. El amor forma parte de la naturaleza humana, tanto como comer, beber y dormir. Muchas veces nos sentamos ante un bonito atardecer, completamente solos, y pensamos: "Nada de esto tiene importancia, porque no puedo compartir toda la belleza con nadie".
En estos momentos, vale la pena preguntar: ¿Cuántas veces nos han pedido amor, y nosotros simplemente giramos la cara para otro lado?¿Cuántas veces hemos tenido miedo de acercarnos a alguien, y decirle, con todas las letras, que estábamos enamorados?
Cuidado con la soledad. Es tan viciosa como las drogas más peligrosas. Si el atardecer ya no tiene sentido para ti, sé humilde y parte en busca de amor. Piensa que, así como otros bienes espirituales, cuanto más estás dispuesto a dar, más recibirás a cambio.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Perder el miedo.
Cuando el viajero tenía diez años, su madre lo obligó a hacer un curso de educación física.
Uno de los ejercicios consistía en saltar de un puente de agua. Se moría de miedo. Se quedaba en el último lugar de la cola, y sufría cada vez que uno de los otros niños saltaba delante de él, porque en breve llegaría el momento de su salto. Un día, el profesor, al ver su miedo, lo obligó a saltar el primero.
Tuvo el mismo miedo, pero pasó tan rápido que empezó a tener coraje.
Dice el maestro:
Muchas veces hay que darle tiempo al tiempo. Otras veces, hay que remangarse y resolver la situación. En este caso, no existe peor cosa que retrasarlo.
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